Jose Fener Castaño
Sesenta años después de creada la Facultad de Artes Escénicas del instituto Departamental de Bellas Artes de Cali, José Féner Castaño, docente activo de la institución, hace un recuento de los distintos momentos que han formado el devenir de la educación artística impartida por la facultad: programas, personajes y momentos importantes del pasado, se hilan para la construcción de la historia colectiva, como una merecida celebración a un claustro que ha entregado decenas de artistas notables para el teatro, el cine y el universo audiovisual del país.
After sixty years from the creation of the School of Performing Arts at Instituto Departamental de Bellas Altes de Cali, Jase Féner Castaño, a current institution 's teacher, recounts many moments that have shaped the evolution of artistic education provided by the faculty : programs , characters and key moments of the past, are spun for the construction of collective history, as a celebration deserved far a cloister that has committed dozens of notable artists far theater, cinema and audiovisual universe of our country.
Ahora que la Facultad de Artes Escénicas, antes Escuela de Teatro) del Instituto Departamental de Bellas Artes está cumpliendo sesenta años de su fundación, se hace pertinente recoger, a manera de regalo de cumpleaños, una serie de hechos históricos que han marcado el devenir de la Facultad dado que, por sus aulas, han transitado algunos de los principales representantes del teatro caleño a nivel nacional e internacional y, a la vez, han convertido a la ciudad en nicho de la formación teatral para niños y jóvenes.
Desde sus inicios con la conformación del Teatro Escuela de Cali por allá en la década del cincuenta del siglo pasado, pasando por el movimiento cultural de los años setenta, las transformaciones culturales llegadas con el nuevo siglo, los cambios informáticos de los tres primeros lustros del siglo XXI, el Instituto Departamental de Bellas Artes siempre le ha apostado a la formación teatral de niños y jóvenes.
Varios han sido los planes de estudio en arte teatral y varias han sido sus transformaciones a lo largo de todos estos años, desde que se establece la Escuela de Teatro del Instituto Departamental de Bellas Altes. Desde el principio, el Teatro Escuela de Cali, propició el acercamiento a la academia de los noveles y empíricos actores del momento; luego, con el plan Medio en Teatro, el Bachillerato Artístico en Teatro y la apuesta hacia una educación integral, en convenio con el Instituto Politécnico Municipal; más adelante el Bachillerato Artístico Complementario en Teatro y su continua apuesta de inclusión a todos los niños y jóvenes de la ciudad.
En la actualidad, la Facultad ha implementado los planes Infantil y Juvenil, para cubrir las necesidades de las Jornadas Complementarias creadas por el gobierno nacional: el plan de Media Técnica en Arte Teatral es un ciclo motivacional que prepara a los jóvenes para su ingreso a la educación superior.
Una escuela que, desde siempre, ha tenido una mirada prospectiva con principios concretos de la pedagogía del arte teatral; una escuela que ha entendido que, en la formación temprana, se dan las bases del actor profesional. Prueba de ello es que la Escuela de Teatro de Bellas Artes ha sido cantera de actores para el cine y la televisión nacional, lo mismo que para diferentes grupos de teatro colombiano.
La escuela de teatro tuvo sus inicios en el mes de julio de 1955, cuando por el impulso del entonces concejal Pablo Morcillo y el auspicio de su directora del Instituto, María Elvira Garcés de Hanaford, se dio la oportunidad de contratar al director de Teatro Español Cayetano Luca de Tena para dirigir la naciente escuela. Comienza entonces, hace sesenta años, un recorrido épico del Instituto Departamental de Bellas Artes en la formación de jóvenes para el teatro.
La incipiente experiencia del director español Luca de Tena en la pedagogía artística- realmente su rol era el de director de teatro-, hace que su estadía en la dirección de la escuela sea relativamente corta, al no encontrar un campo propicio para ejercer su labor, debido a que los actores estudiantes de ese momento tenían muy poca formación. Por ello su primer y único montaje en la escuela fue "Sueño de una noche de verano" de William Shakespeare, que terminó dirigiéndolo Jaime Errázuris, (actor y director chileno), el escenógrafo de dicho proyecto
Para este momento luego, ante la renuncia de Luca de Tena, la escuela quedó encargada transitoriamente a Diana Mercuri, quien poco después la entregara a Enrique Buenaventura, poco tiempo antes contratado como profesor de expresión corporal, asumiendo el maestro la dirección de la naciente Escuela Depa1tamental de Teatro. Hasta este momento en Colombia no existía un plan de estudios del arte teatral propiamente dicho: se montaban las obras bajo la concepción del director; este debía responder por todas las especialidades en la puesta en escena.
El viaje de Enrique Buenaventura por Suramérica y el contacto con varias escuelas en Chile y Argentina permite la invitación a al actor Pedro Martínez y, posteriormente, a su esposa Fanny Mickey, a hacer parte del proyecto de escuela. Esto aunado a la llegada a Colombia del maestro Seki Sano, quien con todos los aportes aprendidos de su experiencia con el método Stanislavski, da pie para empezar a pensar la puesta en escena como una comunión articulada entre lenguajes y disciplinas, susceptibles de ser estudiados por separado, mas ahora integrados por la práctica escénica.
"...Empezaron a necesitar· gente que manejara bien el cuerpo, otras que les enseñaran técnicas del espacio escénico, clases de actuación entonces, así, empezaron a distribuir la carga entre los mismos Pedro y Enrique. Lectura, análisis de texto, dramah11·gia, actuación; se dividieron materias y se creó tm pensum que se fue reforzando en la medida que llegaban profesores idóneos para el teatro..." (Cados José Reyes, revista papel escena No5pg 35)
De esta manera, la Escuela Departamental de Teatro gradúa el 12 de diciembre de 1962 la primera promoción de jóvenes actores entre los que figuraron: Edilberto Gómez, Carlos Castrillón, Miguel Mondragón, Mario Ceballos, Lucy Martínez, Yolanda García, Berta Cataño, Aida Fernández, Helios Fernández, Luis Fernando Pérez, Humberto Arango y Ana Ruth Velasco.
Con los estudiantes más aventajados de estas promociones se creó el grupo base de planta que se llamaría el Teatro Escuela de Cali, TEC, dirigido por Enrique Buenaventura, con el cual se realizaron numerosas obras y giras nacionales e internacionales.
En el año 1966, Santiago García termina sus estudios en la Universidad Nacional y funda, el Teatro La Candelaria. En el año de 1967 se realiza un intercambio de maestros directores: Enrique Buenaventura va a dirigir a Bogotá y Santiago García viene a dirigir una obra el grupo de planta de la Escuela Departamental de Teatro, TEC.
La obra que el maestro Santiago García dirigiera en Cali, de la autoría de Buenaventura, "La trampa, de marcada denuncia social, no fue bien recibida por los entes administrativos y el gobernador de aquel entonces German Romero Terreros; comienzan a sentirse, entonces, presiones del gobierno central para acabar con la subvención de este grupo de teatro. Oficialmente, en el mes de agosto de 1967, el Grupo Teatro Escuela de Cali TEC deja de pertenecer a la Escuela Departamental de Teatro. Con los integrantes de este grupo, Enrique Buenaventura fundaría lo que hoy conocemos como el Teatro Experimental de Cali, TEC.
Después del año 1969, cuando el grupo de teatro TEC se consolida y se va para su nueva sede de la calle séptima, la Escuela De Teatro debe consolidarse, y es allí, donde estos niveles de formación para niños y jóvenes se fortalecen, logrando incluso niveles de formación para adultos en horario nocturno. ¡Los niveles infantil y medio seguían funcionando, aunque con unos programas no muy bien estructurados como aprecia Fernando Vida!:
Fernando: "Siempre hubo niños, pero no había un programa muy estructurado ni sistematizado (...) la cosa infantil logró materializarse por unos espíritus muy maternales y cómplices con esa propuesta de que si no se hacía teatro con niños, no iban a llegar nunca jóvenes. Esos espíritus fueron Aída Fernández y Ruquita Ve/asco. (...) junto a ellas, se hicieron varios montajes y estaba el llamado plan elemental y el plan medio."
En el año 1988 cuando bajo la dirección de Helios Fernández, la Escuela de Teatro implementa el programa el Bachillerato artístico en teatro. Este programa se realizó en convenio con el instituto Politécnico Municipal. En dicho programa se establecieron áreas de formación común que, eran impartidas por el politécnico municipal y áreas de formación artística, impartidas por la Escuela de Teatro del Instituto Departamental de Bellas Artes.
Miriam: los estudiantes llegaban en la mañana a su bachillerato, luego en la tarde teníamos unos grupos que iban... Los teníamos divididos, pero ellos iban a sus clases, llegaban a la escuela a almorzar, nosotros les dábamos el almuerzo, y de ahí seguían en teatro.
Ahí salimos adelante se hizo pues con los profesores, pues empezamos a trabaja, - una unión así muy fuerte, habla,- con los padres de familia pues ya sabíamos a que teníamos que apuntarle y era que teníamos que ganamos también a los profesores de la parte académica, porque ellos eran los que más podían estarnos acusando un proceso bastante fuerte porque pues también había de parte y parte posturas así muy radicales, realmente en nuestro equipo también.
Nos encontrábamos con cosas, como la hora de calificar por ejemplo un estudiante, uno decía no ese es excelente, y otro decía 110, pero si ese en disciplina es horrible, porque hace, porque no va... Unas discusiones que aparentemente eran bobas, pero era lo que construía la visión de nosotros que éramos demasiado flexibles, toco entrar ahí a concertar un poco con los unos y los otros pero también vincular.
Con este tipo de conflictos se da inicio al Bachillerato artístico en teatro en el año 1988; luego debido a los múltiples compromisos de su director Helios Fernández con la televisión nacional, este se ve obligado a renunciar en el año 1989 justo en un momento coyuntural para la escuela que estaba al borde de ser cerrada por parte de la administración Departamental.
En esta coyuntura es nombrada como directora de la escuela Miriam Cecilia Mora, quien hasta entonces se desempeñaba como docente y además había sido estudiante de la Institución. Comienza entonces la tarea de tratar de conciliar tanto el área de formación común con el área de formación artística:
Miriam: La estrategia que propuse, era vincular a los de parte académica en nuestras actividades artísticas, o sea meterlos y lo metimos. Entonces nos encargábamos de cosas, decirte hoy le toca al de matemáticas y a la de sociales en la presentación que tienen los niños ante los padres ellos van a estar· encargados de la parte logística, de la presentación por decir algo.
Y nos lleva a un resultado, o sea empezamos a meternos obviamente también con los profeso1·es de la artística trabajar también, dejar de ser tan radicales en ciertas cosas y entender también que los otros venían con otra lógica y de ir aprendiendo mutuamente, ir concediendo también cosas. Lo otro era, o por lo menos a mí me dio resultado, también estar mucho en el colegio en la mañana con ellos allá, con los profesores de allá con el rector, si como decirles miren ustedes aún 110 han entrado al área, entren miren lo que es el teatro para que si1·ve como les va a ayudar a estos muchachos, etc.
En 1992 llega a la dirección de la escuela Fernando Vidal Medina quien, en ese momento, se desempeñaba como profesor de la Universidad del Valle; Vidal se da a la tarea de fundamentar el plan de estudios de ese programa hasta ahora incipiente en la parte conceptual:
Femando: Mi planteamiento inicial era como podemos lograr· que haya un ambiente solidario y cooperativo (...) Rodrigo Palacios ( ...) fue el primer coordinador académico (del bachillerato) y los dos nos pusimos a buscar modelos hasta que encontramos el modelo de la Bauhouse que era circular; entonces interpretamos que lo circular· nos permitía que hubiera un núcleo y que todas las asignaturas estuvieran en relación con el núcleo (...) lo artístico y la formación común que era la del bachillerato.
(...) Se dio el primer resultado contundente, porque se estrena "Momo" en el 93, pero paralelo a eso en el 92, se hace el Congreso Vallecaucano De Teatro en la sala Beethoven, se hace la evaluación y con base en eso llega la Primera Muestra Metropolitana De Teatro. De treinta y pico de montajes en Cali, se escogen siete y queda "Momo", luego se hace la Muestra Departamental y después la Regional y vuelve y queda presentándose, finalmente en la Nacional en 93 en Medellín y la eligen para cerrar el Primer Festival Nacional De Teatro en el teatro Metropolitano. Octavio Arbeláez y Fanny Mickey ven el montaje e invitan la obra al Festival Iberoamericano de Teatro y ese es el informe que se le da al gobernador.
Con este panorama, la escuela obtuvo un reconocimiento necesario para su funcionamiento hasta 1998 donde, por diferentes motivos se termina el convenio con el Instituto Politécnico Municipal y por tanto el Bachillerato Artístico En Teatro, se convierte en Bachillerato Complementario en Teatro; de ahí en adelante los estudiantes podrían realizar sus estudios académicos en cualquier colegio público o privado y en las tardes estudiaban el Bachillerato Complementario en las instalaciones del Instituto Departamental de Bellas Artes.
Esta transición que comienza en el año 1998 se comienza a aplicar desde el año 2000, paralelo al paso de Escuela de Teatro a Facultad De Artes Escénicas, con la creación del programa de Licenciatura en Arte Teatral que existe hasta la actualidad.
El Bachillerato complementario en teatro comienza entonces su trasegar por la vida académica de la institución y la ciudad, aún con la dirección de Fernando Vidal Medina, hasta el año 2012 cuando el maestro obtiene su jubilación y en su reemplazo llega la maestra Dora Inés Restrepo quien hasta ese momento se desempeñaba como Jefe Del Departamento de Investigación de la Facultad DIPA.
DORA INÉS: para mí es muy valioso y por eso digo la defensa es por los que deciden otra opción, porque yo reconozco la exigencia de la formación en lo teatral, entonces el hecho que participen, de aprender y reconocer los códigos de lo teatral y luego hacer montajes y participar de todo esto es una riqueza enorme, digo es: si eso no es suficiente o por las circunstancias de la vida que puede ser de mil aspectos, un estudiante no decide estudiar teatro, lo que digo que ese estudiante 110 es desdeñable, ese estudiante ni está perdiendo el tiempo aquí, ni se lo está haciendo perder a la institución, ni se lo está haciendo perder a los profesores, allá es donde estuvo mi foco, no porque yo desdeñara lo artístico, todo lo contrario yo sé que lo artístico es lo que convoca y yo sé que lo artístico es lo que forma la vivencia de eso, digo son los estudiantes que no deciden por eso ulteriormente también reciben el aporte en términos de vivencia y formación humana, no porque yo desdeñe lo artístico sino porque le hago la defensa a estos otros estudiantes que quizás son los que los profesores no rescatan.
Este Bachillerato Complementario en teatro que inicia desde el año 2000 comienza en un desmontaje paulatino desde el año 2008, cuando por diferentes políticas de estado se comienzan a extender las jornadas de los colegios académicos, se comienza a hablar en el país de la ampliación de cobertura y a pedirle a las instituciones unos mayores estándares de estudiantes por grupos.
En este contexto llega a la dirección de la es cuela el maestro Oswaldo Hernández, quien se hubiera desempeñado como coordinador académico administrativo de la Escuela y también vicerrector académico de la Institución.
Con el panorama anterior el maestro Oswaldo asume la restructuración inmediata que pudiera ofrecer diferentes opciones de formación y ampliar la demanda:
Oswaldo: Se trata de entender que hay dimensiones distintas de la oferta y de la formación que es legítimo y que es necesario tener y en ese sentido por eso está esta idea en la que uno puede pensar que entra el que quiera, el que quiera venir y digamos vive una experiencia de un año y monta una obra, la presenta una o dos veces y luego empieza otra experiencia porque digamos, ahí está la riqueza de ese plan, no pensando siempre una cosa que se le impone (...)
Somos una institución educativa y que tenemos ese frente de formación que es muy importante; porque sabemos que contribuimos a dimensiones del desarrollo personal de niños y jóvenes y que también afianzamos su percepción, sus valores estéticos, el desarrollo de su corporalidad, el afianzamiento de principios de identidad, sistemas de valores, trabajo en equipo, dimensiones comunicativas, todas esas cosas que probablemente lo hagan, si eso juera un buen profesional de las artes y decide ser profesional en las artes.
Debemos (...) entender que lo interesante es que los niños puedan venir a tener experiencias estéticas, artísticas en el mundo del teatro, que después simplemente ellos capitalicen o encaucen en su ser de cualquier manera (...) El tema de la expresión artística, de la obra artística, del hecho estético, pasa por otro tipo de conciencia, a lo que yo voy es que ahí está el programa de formación profesional, ahí están los cursos de extensión en otra dimensión de la experiencia, muy centrados en las actuaciones, y el programa infantil y juvenil (...); hay todo un esquema de política cultural, social, deportiva, de desarrollo, de bienestar, que se está proveyendo (...)
Así pues, desde los inicios del año 2015 se están implementando los programas de Formación Infantil Y Juvenil en la Facultad de Artes Escénicas buscando, con esto, tener un semillero de futuros aspirantes a los programas de educación superior en teatro, pero ante todo con el ánimo de diversificar la oferta.
En el mismo sentido se viene estructurando el Programa de Media Técnica En Teatro para los jóvenes de los grados décimo y once de los colegios, al mismo tiempo que se trabaja en un Programa Técnico Laboral de Actuación para Medios Audiovisuales:
Oswaldo: Lo que yo he tenido como afán es que no nos coja desarmados o desprovistos todo el sistema de reforma que se avecina, yo ya lo había anunciado que estaba en boga, casi como obligatoriedad de ley, la articulación de las medias técnicas con la formación profesional.
Y que estaba allí sobre la mesa ese tema de la formación laboral desde la perspectiva de las competencias verificables en las cuales la gente se certifica y como iban a aparecer las instituciones certificadoras de competencias laborales para simplemente, legitimar· un oficio y dar digamos ese reconocimiento social que le permita a la gente trabajar.(...) Es que la certificación como artista es una certificación que se logra básicamente por el reconocimiento de una comunidad, alguien puede volverse el artista del barrio y eso de alguna manera está determinado por el sistema de valores estéticos y artísticos del barrio.
Hay por allí en la comunidad una gran variedad de artistas, hay un universo cultural que tiene unos valores estéticos en donde eso es una expresión artística legitima (...) La pregunta es (...) cuales son los que entran a la categoría de artista o no artista. (...) Estamos viendo esa realidad, entendemos que hay que abarcar· los diferentes niveles de formación en lo certificable porque también es una responsabilidad institucional. (...) La preocupación mía es como nosotros avanzábamos con mucha claridad a la producción o a la generación de los programas de producción en unas instancias de formación en el nivel apropiado que tuviera la formalización y el reconocimiento social en esas dimensiones, es decir·, en el término de lo laboral, en el término de lo técnico.
Tanto el Programa De Media Técnica En Teatro, como el De Técnica Laboral en Actuación para Medios Audiovisuales, se espera puedan comenzar en el año 2016; entre tanto los nuevos programas de formación Infantil Y Juvenil comienzan a consolidarse. Esto demuestra que la escuela de teatro (Ahora Facultad de Artes Escénicas) es un ente vivo en constante transformación.
Desde Cayetano Luca de Tena, hasta nuestro actual decano de facultad, Oswaldo Hernández, han dirigido la Escuela de Teatro, ahora facultad: Jaime Errázuriz, Diana Mercuri, Enrique Buenaventura, Pedro I Martínez, Enrique Buenaventura (Segundo periodo), Alejandro Buenaventura, Carlos Castrillón, Alejandro Buenaventura (Segundo periodo), Jorge Herrera, Helios Fernández, Miriam Cecilia Mora, Fernando Vidal Medina y Dora Inés Restrepo Patiño.
Sesenta años de trayectoria desde el mes de Julio de 1955 hasta ahora, siempre tratando que los niños y jóvenes de la ciudad del Valle del Cauca tengan a su alcance la posibilidad de realizar sus sueños de actores y actrices que inician en sus casas con los juegos de roles y que en muchas ocasiones culminan en carreras notables en los grandes escenarios del mundo, en las pantallas del cine o la televisión; corroboran la pertinencia y la necesidad de que esta escuela siga funcionando y siga pensando en los niños y jóvenes que quieren estudiar teatro.
Afortunadamente rectores y administrativos, directores y decanos, docentes y estudiantes de esta Institución siguen apoyando a la escuela de Teatro en sus buenos y malos momentos, propendiendo por el derecho a la educación y a la alegría de aprender nuestro arte.
Buen viento y buena mar para que nuestra escuela tenga un futuro promisorio y muchos niños y niñas, al igual que futuros profesionales de nuestro departamento puedan gritar con orgullo: "Yo estudié teatro en el Instituto Departamental de Bellas Artes de Cali"