Teatro Nephilia “aprendiendo a volar


Voces de los Egresados

DOI: https://doi.org/10.56908/pe.n14.106

Autores

Jonathan Gutiérrez

Teatro Nephila, Cali, Colombia

Teatro Nephilia “aprendiendo a volar

A comienzos del año 2013, cuatro jóvenes egresados de la Licenciatura de Arte Teatral del Instituto Departamental de Bellas Artes, comprometidos con el deseo de fomentar cultura en la ciudad de Cali, deciden organizarse en un colectivo de trabajo artístico al que denominaron NEPHILA.

Pero este nacimiento gesta sus orígenes en la experiencia estudiantil de Jonathan Gutiérrez, quien en el año 2003, cursando noveno grado del Bachillerato Artístico en Teatro, participa del montaje colectivo de la obra "Pluma y la Tempestad", del dramaturgo, director y actor argentino, Arístides Vargas, bajo la dirección de Hernando Reyes. La trascendencia de esta experiencia despierta en él la decisión de adelantar estudios de Licenciatura en la misma institución y llegar a construir desde la osadía nuevos lenguajes de interpretación y expresión.

En el año 2008, cuando efectivamente cursaba ya la asignatura de principios de dirección, con el maestro Fernando Vidal, retoma escenas de su montaje "Pluma y la Tempestad", y convoca a sus compañeros Francisco Sierra, Diana Álvarez y Helber Sepúlveda, todos estudiantes de diversos semestres de la facultad, con quienes desarrolla una exitosa y grata experiencia de dirección.

El tiempo hizo su artesanal trabajo, y ya en 2013 estos cuatro estudiantes deciden conjugar la fuerza de sus sueños, con los ardorosos deseos de encontrar un lenguaje propio desde el cual pudiesen contar al mundo su versión; es cuando después de enfrentar los miedos que produce saltar al vacío, deciden con toda la fuerza que sólo ofrecen los anhelos de trascender y construir un lugar desde el cual se pueda interpelar la ciudad, darle vida formalmente a NEPHILA.

Vino seguidamente entonces, la imperiosa tarea de avanzar en el camino elegido y fueron nuevamente los deseos del riesgo y la aventura que los llevaron a retomar su experiencia con Pluma y Tempestad, del Argentino Aristides Vargas. Ese fue entonces su primer montaje, en una versión libre, dirigida por Jonathan Gutiérrez.

Como Teatro NEPHILA, y por la formación recibida en la academia se determinó que en las puestas escénicas se investigaría el cuerpo del actor como un elemento activo y creador de la pieza artística, fusionando y sirviéndose de diversos lenguajes que se entretejen como una telaraña, con teatro, danza, música y performance. Igualmente se considera el cuerpo como el medio de comunicación escénico que permite transmitir y revelar, que se instala y se conecta con el sentimiento y desde esa perspectiva entonces, se reconoce como un lenguaje universal, que por lo tanto, se vuelve una herramienta eficaz para transmitir y comunicar el objetivo de la puesta escénica.

Los montajes de NEPHILA siempre buscan generar reflexión en el espectador, sin pretender modificar referentes o puntos de vista en quien está del lado opuesto; en consecuencia en la obra "Pluma", el personaje Pluma, es aquel ser que puede ser todos y ninguno a la vez, ese que está limpio del pasado, pero manchado por un presente que a todos nos toca, ahogado en su propio líquido amniótico, sacudido por las fuerzas opuestas dela realidad y la fantasía. Un País, una ciudad, un barrio, una casa, un cuarto, tres personas, una familia, un conflicto, un futuro incierto. "Pluma" es una obra que se enfoca en la problemática del embarazo y del hijo no deseado, que en nuestro país se ha vivido y se vive en todas las edades, los estratos y etnias.

“En el 2014”

La familia es el núcleo de la historia donde se desarrolla, "tema que nos remueve sensaciones y reflexiones contrarias para con los padres, los educadores, los dirigentes, la comunidad, los entornos, el medio ambiente antinatural, antinaturaleza, antivida", como lo dice el espectador y maestro de la Licenciatura en Arte Teatral de Bellas Artes Alberto Ocampo, en una reflexión que redactó después de ver una función de la obra.

F1

La obra "Ftiltz Agonista" dirigida por Lucía A.maya, se adhiere a Teatro NEPHILA ya que es interpretada por el actor Francisco Sierra, miembro fundador del grupo, montaje con el que igualmente sustentó su Trabajo de Grado y con el cual llegó a ser un egresado de la Licenciatura en el 2012. Este es un monólogo de temas sociales fuertes, basado en un caso real que sucedió en Austria saliendo a luz

Recompensas por la pasión al arte

"Pública en el 2008, tratándose del hombre como dueño de la mujer, en el contexto de una generación que se devora a sus hijos, el imaginario erótico del padre que se apodera de la hija, por lo tanto, una obra basada en un material escénico que invita al público a pensar en la condición humana a partir de reflexionar sobre la manipulación de seres que no están en igualdad de condiciones".

A inicios del 2015, fueron invitados al Cuarto Encuentro Latinoamericano de Teatro "Recuperando el Norte", El Tren 2015, realizado por la Asociación Cultural Educativa Claroscuro, el cual se realiza en la ciudad de Huacho, provincia de Lima, Perú. Claroscuro es una asociación también de "jóvenes convencidos que se puede lograr la transformación y el desarrollo de los pueblos, a través del arte y la cultura popular, que se centran en el intercambio con diversas agrupaciones de otros países, la organización de festivales y encuentros de carácter social y gratuito" (información tomada del Facebook, A.C.E. Claroscuro).

En esta foto: Francisco Sierra, Fotografia: Lina Rodriguez

Después de la buena experiencia que se tuvo en el Perú, Teatro NEPHILA, empezó con el montaje de "La Vitrina", igualmente una versión libre basada en "Pluma y la Tempestad", y otros textos como lo es "Sí, soy una puta" de Clementine Caníbal, siguiendo una trilogía que se había empezado con "Pluma".

Este montaje cuenta con la participación de otros artistas, como lo son Lisímaco Núñez, el actor de la vieja escuela caleña del TEC, Teatro Experimental de Cali y Lucía Amaya, maestra de Bellas Artes, Licenciada en Arte Dramático de la Universidad del Valle y Especialista en Dramaturgia de la Universidad de Antioquia, también cuenta con la colaboración de colectivos e instituciones culturales de la ciudad de Cali, como lo son Casa Fractal y el Teatro la Concha.

Esta vez no se trabajó en un escenario de tablas, sino en un espacio no convencional, "La Vitrina", proyecto dirigido por Jonathan Gutiérrez y Francisco Sierra, abre un espacio novedoso para acoger al espectador-cliente en un site specific hecho un burdel, donde se puede contar con actividades propias de la seducción en la intimidad de los personajes, en total aproximación; el espectador puede radiografiar un microcosmos con maneras de pensar, comportamientos, alientos, palpitaciones, olores, sabores, texturas, sensaciones, ilusiones y sueños.

La obra relata diferentes miradas de la mujer y la relación de género con la prostitución, vista como una problemática, pero también una profesión que no debe ser denigrante para ninguna mujer que haya decidido de manera consciente ese oficio, no se quiere poner una posición sobre el tema, sólo se dejan abiertas las miradas a la diversidad y la tolerancia, el espectador vive y crea su propia historia.

F3

Meses después, Teatro NEPHILA empieza a trabajar con el grupo emergente La Anticompañía, preparando el proyecto "Ofelia", obra ganadora de la Beca de Creación Teatral para Jóvenes Creadores Directores, entregada por el Ministerio de Cultura de Colombia. Esta es una obra de Danza-Teatro versión libre de "Ofelia o la Madre Muerta", del dramaturgo chileno Marco Antonio de la Parra, que se estrena en Octubre del año 2015.

Posteriormente, como lo dijo el galardonado con varios reconocimientos en la modalidad teatral, el actor, maestro ydramaturgo del TEC, Iván Barlaham Montoya Correa en su "COMENTARIO A OBRA TRIUNFAL EN "LA CONCHA" TEATRAL", basándose en "Pluma", función que vio en el Teatro La Concha, espacio que ha apoyado el grupo desde sus inicios, como Teatro NEPHILA: "JONATHAN GUTIÉRREZ Director, ¿De dónde salió, cuándo y a qué horas, tal director sin tiempo? Tres interrogantes, tres elogios para un ka- gong (gong por disimular la grosería).

Valen ironías para callar mi despecho, pues Jonathan apenas en pañales, logra en su dirección de "PLUMA", un presto y futuro triunfal muy temprano en su promisoria vida de hombre de teatro. Tiene para luchar al revés no desmejorando o viciándose sino dando al teatro de Cali, trabajos tales y cuales como éste, que prometen realizaciones de orgullo para los artistas del teatro. Gustoso escribí mi comentario para dar el amén justo a su obra que ya, invita con promisorios trabajos teatrales a noveles actores y directores."

Y así es, Teatro NEPHILA empezó y vive aquí en la ciudad de Cali, Colombia, como una red de jóvenes artistas creadores que apoya y ha recibido apoyo de amigos, músicos, artistas visuales, gestores, etc., demostrando que sí se puede vivir dignamente de la profesión, trabajando y tejiendo en equipo, utilizando el arte como un transformador social y una herramienta para impulsar la cultura y la educación.